Estas instalaciones se parecen más entre sí de lo que sugieren sus nombres. Dos, tres o cuatro paradas, recorrido corto, uso intermitente y, casi siempre, un espacio técnico que no existe o que está ocupado por otra cosa. La maniobra que piden es un equipo dimensionado para ese perfil: pocas paradas, accionamiento de baja potencia y un envolvente que quepa donde hay sitio. No un cuadro de edificio recortado.
El accionamiento habitual es hidráulico o de tracción con variador de baja potencia. En hidráulico, el cuadro gobierna el arranque de la bomba y la maniobra de emergencia por descenso controlado, que en una vivienda unifamiliar es además el procedimiento que tiene que poder ejecutar alguien sin formación técnica. En tracción con variador, la gama arranca en 4 kW (10 A), que es la potencia con la que trabajan la mayoría de estas instalaciones.
El formato manda. Cuando el recinto no admite un armario completo, el mismo alcance de maniobra se entrega en caja, precableada y con su botonera de inspección, de modo que la puesta en marcha no obliga a rehacer cableado en un espacio en el que, por definición, se trabaja mal. Si el condicionante del proyecto son las medidas libres, ese es el primer dato que hay que poner sobre la mesa.
La normativa no baja de nivel por tratarse de un equipo pequeño. Los cuadros cumplen EN 81-20 y EN 81-50, la Directiva 2014/33/UE de ascensores y la 2014/30/UE de compatibilidad electromagnética, y la accesibilidad de botonera sigue EN 81-70 con marcado braille y acuse de llamada luminoso también en botoneras de dos o tres pulsadores. Un montacargas de comercio con acceso de público no admite un criterio distinto del de un ascensor de edificio.
Dos avisos honestos. Codelift no comercializa un producto cerrado de montacargas ni de unifamiliar: lo que hay son maniobras configurables del catálogo que cubren ese perfil de instalación. Y cuando el aparato es una plataforma elevadora o un montacargas no accesible a personas, el marco normativo aplicable puede no ser el de EN 81-20/-50, así que el primer paso del presupuesto es determinar bajo qué norma se está trabajando.